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Bienvenidos al "blog de un jugador". En él realizo descripciones detalladas de una buena variedad de videojuegos. Todas estas descripciones son obra propia y no copiadas de ningún sitio, aunque para ilustrar en algunos de ellos imágenes me he visto forzado a copiarlas de otro sitio.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

HYPER PRINCESS PITCH

¡Awesome!, así de simple puede definirse este juego lleno de acción, buena jugabilidad, humor y una princesa con muy malas pulgas. Hyper Princess Pitch es su nombre, y estamos frente a un juego de partidas cortas pero intensas para ordenador.
La historia nos cuenta como meca-Santa y sus elfos robóticos quieren repartir alegría y regalos por todo el mundo. Sin embargo esta princesa no recibió ningún regalo cuando era niña; Si ella no iba a recibir ningún regalo, nadie lo haría.

Ahora, montada en su mascota llamada Catstrike, viaja al polo norte para darle una paliza a este meca Papa Noel antes de que el mundo se vuelva un lugar más feliz.

Rápidamente nos hacemos con el control de esta princesa de tan mala uva. En pantalla vemos los controles que tiene el juego, básicos a más no poder: Los botones de dirección, un botón para disparar y otro para cambiar el tipo de munición activo entre tres posibles: ladrillos, hielo y plasma.
Los ladrillos se disparan con una gran cadencia de disparo y largo alcance, pero su daño es bajo. El hielo efectúa un daño superior a cambio de la poca distancia que alcanza. Por suerte puede destruir algunos proyectiles enemigos por lo que sirve bien para protegernos. En cuanto al plasma su cadencia de disparos es más baja, pero a cambio no solo tiene un daño alto, sino que puede rebotar en las paredes, pudiendo disparar a enemigos mientras nos protegemos tras un muro.

Solo los ladrillos son ilimitados mientras que de los otros dos tipos de munición pueden ser usados durante 8 segundos consecutivos (aunque no tienen porque ser usados de este modo). Según los enemigos y nuestro estilo será mejor utilizar un tipo de munición en concreto, ya que a veces incluso los ladrillos básicos pueden resultar más efectivos que las otras dos.

Así que para empezar ya atravesamos la entrada de la fábrica amistosa. Nada más acceder al primer recinto dos oleadas de robo elfos serán generados desde dos puertas y el objetivo es destruirlos todos para seguir avanzando.

Dejando el botón de disparo pulsado no cambiaremos la posición hacia la que disparamos, así que podemos apuntar directamente hacia estos enemigos y a la vez alejarnos de ellos, manteniendo así la distancia.
Una vez que la sala sea despejada de enemigos se nos abrirán dos puertas. Una nos llevará a una habitación con oleadas de trenes y otras máquinas armadas, mientras que la otra nos llevará a una habitación más pequeña con un número más reducido de enemigos pero con mayor aguante.

Sea cual sea la elección despejar esta segunda habitación abrirá una o incluso otras dos nuevas puertas, por lo que no hay solo uno o dos caminos, sino múltiples opciones dependiendo de lo que más pueda interesarnos o simplemente puede servir para que cuando juguemos al juego de nuevo no luchemos siempre contra los mismos enemigos ni las mismas oleadas.

Sin importar por donde hayamos elegido avanzar, siempre acabaremos alcanzando alguna habitación en común, desde la cual seguimos avanzando por un único camino o incluso varios, ya que es posible llegar a la pantalla del jefe final desde dos rutas posibles.
Lo que podemos encontrar por esos caminos son una gran variedad de enemigos: gorros de navidad mortales, bolas que disparan contra nosotros, elfos que van en trineos e incluso máquinas con cañones y todo tipo de armas equipadas para destruirnos. Dependiendo del tipo de enemigo o su proyectil recibiremos una cantidad distinta de daño, resistiendo múltiples impactos antes de morir una vida.

Aparte de los enemigos nos toparemos con elementos tales como comida para sumar puntuación, corazones para recuperar parte de la salud perdida, hielo y plasma para ganar munición de esos proyectiles... y claro está; nuevos arsenales que duran solo un corto periodo de tiempo.

Estos incluyen disparo triple, aumentar el poder del proyectil usado, moverse más rápidamente durante el escenario, dos “Catellite” que rondan al jugador disparando a los enemigos de manera aleatoria... entre otros. Todos estos objetos (y los anteriores) lo soltarán algunos enemigos al ser destruidos.

Superadas las suficientes pantallas (pocos minutos de juego) llegaremos al jefe del primer nivel: Un gran trineo con distintos patrones de ataques y una gran barra de salud que debemos bajar. Cuando la salud llega a cero vencemos al jefe y vamos directamente al inicio del nivel dos ¡Awesome!
Algunos enemigos del segundo nivel van a ser los mismos del primero (más agrupados o más peligrosos), pero siempre hay espacio para enfrentarnos a nuevos enemigos e incluso ciertos minijefes, decidiendo por nosotros mismos el camino a elegir entre varios disponibles hasta que alcancemos el jefe.

Haremos lo mismo para los niveles 3 y 4, luchando contra el propio Meca Santa, cuyos patrones de disparo cambian constantemente. Le hemos derrotado y el juego ha sido completado... ¿lo ha sido? En realidad no, y es que hay un nivel oculto que necesitamos explorar primero si es que queremos ver el auténtico final.

Al menos, completando el juego se nos dará información acerca de algunas técnicas avanzadas que necesitaremos para niveles de dificultad más alto: La primera es el “piledriver”. Se efectúa pulsando arriba, abajo, izquierda y derecha ( o derecha e izquierda al final) para que nuestro personaje se ponga en una postura defensiva durante un corto muy leve de tiempo.

Si durante ese tiempo alguna bala enemiga impacta contra nosotros no nos hará daño, y si es un enemigo el que choca con nosotros saltaremos con él agarrado y realizará un piledriver, explotando al enemigo en cuestión, destruyendo a otros que estuvieran en las cercanías, pudiendo lanzarlo mientras aún estamos en el aire.
Por otro lado, si encontramos la ruta secreta conoceremos a la madre de nuestra protagonista; la mismísima diosa de las explosiones nos dará lo que más ansiamos: más explosiones. Con una secuencia de los botones de dirección en concreto (explicada dentro del juego) la diosa aparecerá y destruirá a todos los enemigos en pantalla o dañará seriamente al jefe; sin embargo esto solo puede realizarse una vez por partida.

Aún hay más, y es que el juego cuenta con múltiples niveles de dificultad. A mayor dificultad los enemigos son más numerosos, más peligrosos (enemigos que antes no disparaban ahora lo harán), y se mueven más rápido por la pantalla (así como sus proyectiles).

Aparte de los enemigos en sí, a mayor dificultad contaremos con un menor número de vidas iníciales (aunque superar niveles nos hará ganar vidas adicionales) y, a cambio, se multiplicará la puntuación conseguida.
El nivel de dificultad “Diosa de las explosiones”, aparte de ofrecer un auténtico desafío, también va a añadir un ataque definitivo a los jefes finales. Así que cuando la salud de estos llegue a cero su barra de salud se recuperará un poco y habrá que derrotar al jefe con un patrón de ataque completamente nuevo.

Superar los 4 niveles (5 si accedemos al nivel secreto) no nos llevará más de 20 minutos, por lo que estamos hablando de un juego corto pero frenético. Explosiones por todas partes, zonas repletas de enemigos disparándonos desde todas las direcciones y batallas de jefe que acelerarán nuestro corazón son la mezcla perfecta para disfrutar de un juego “¡Awesome!”.

Este juego puede descargarse gratuitamente desde la página del autor: http://www.remar.se/daniel/pitch.php

RESUMEN:


Juego: Hyper Princess Pitch

Género: Acción/Arcade

Pros: Gran jugabilidad. Explosiones. Corta duración pero frenético. Oleadas peligrosas que no nos dejarán ni un momento de respiro. Humor. Más explosiones. Movimientos avanzados que no serán fáciles de efectuar cuando nos veamos atrapados entre enemigos y balas. La diosa de las explosiones nos ofrece más explosiones.

sábado, 28 de octubre de 2017

HERO CORE

El juego que voy a comentar es visualmente muy simple, pero posee una gran jugabilidad llena de acción, balas y exploración; haciendo falta pericia para poder completar un juego que puede resultar difícil aunque al principio no lo parezca. Este juego se llama Hero Core, para ordenador.
La historia comienza con un recordatorio de haber luchado y derrotado a Cruiser Tentron, pero ahora sus esbirros están reensamblando a su líder caído en una nueva base. Nuestro protagonista se dirige raudo para derrotarle de una vez por todas pero... ¿Será capaz?

La pantalla va a ser realmente simple, y no nos llevará mucho hacernos con los controles. Nuestro personaje y todos los elementos del juego van a utilizar tan solo el blanco y negro, pero la manera de utilizarlos hará que sea muy fácil distinguir todos los elementos del juego, incluyendo proyectiles enemigos como aliados.
La primera pantalla, mostrando el avión en el que hemos llegado a la base enemiga, ya nos muestra todos los controles más básicos a nuestra disposición. Los botones de dirección para subir, bajar y movernos lateralmente; “Z” para disparar a la izquierda, “X” para hacerlo hacia la derecha y la barra espaciadora para mantener el disparo automático sin tener que dejarnos el dedo de tanto disparar.

Avanzando a la siguiente pantalla se nos irá diciendo los últimos de los controles. Uno consiste en un ataque explosivo que disparará balas en todas direcciones, pero perdiendo vida en el proceso, y el más útil que es la de teletransportarnos a una zona donde hubiéramos guardado, pulsando para ello Z y X simultáneamente durante algunos segundos.
En las siguientes pantallas los diálogos nos dirán lo que significa cada cosa, como el mapa en la parte superior, los objetos que tengamos, el poder del arma, nuestro escudo... y la presentación del metal fundido, que de entrar en contacto con esto nuestro arma se recalentará y no podremos disparar hasta que se enfríe.

Por el camino nos habremos fijado en una ruta bloqueada por alguna especie de obstáculo que nos impide el paso. Con esto el juego nos dejará claro que en un momento dado estaremos obligados a regresar por nuestros pasos... o tal vez no.

Pronto nos toparemos con algunos enemigos en nuestro viaje. Estos son muy variados, así que nos toca a nosotros aprender sus fortalezas, debilidades y diversas formas de actuar o disparar. A menudo podemos ignorarlos si así lo queremos (o si nos dejan), pero otras veces habrá puertas cerradas, forzándonos a destruirlos a todos antes de proseguir a la siguiente sala.
Recibir un impacto nos quitará parte de salud, pero aún aguantaremos algunos cuantos más antes de morir. Aún en el caso de perder nuestra vida, ¡no hay problema! nos devolverán al último punto de guardado que hayamos visitado (y que hay a menudo), y no solo eso, sino que no se habrá perdido el progreso que hubiéramos tenido hasta ahora, evitando por completo el tener que andar retrocediendo (o usando el teletransporte) cada vez que desbloqueamos el acceso a un nuevo recinto.

Ocasionalmente nos toparemos con otro tipo de barrera que nos impide avanzar por ciertos caminos. Esta barrera eléctrica nos matará si intentamos pasar, pero normalmente por alguno de los otros caminos estará el generador. Bastará destruirlo (evitando las balas que dispare para defenderse) para continuar.

Tarde o temprano llegaremos a un jefe, pero lo más probable es que no sea el jefe de la zona 1, o tan siquiera la 2; debido a que no hay un orden específico de superar el juego, o que el jefe de la zona 1 esté en una zona inicialmente inaccesible acabaremos luchando primero contra el jefe de la zona 3.
Cuando lo hayamos derrotado nuestro personaje subirá de nivel, ganando una mejora ya sea para la armadura, mejorar el daño de nuestra arma principal o pudiendo equiparnos con una espada: ideal para ataques a corta distancia, devolver balas enemigas y destruir ciertos bloques, liberando con ello nuevas rutas.

Pero incluso así, nadie nos quita de seguir avanzando o de retroceder nuestros pasos para revisitar esa zona que dejamos atrás. De nuevo, no hay un orden en concreto para hacer las cosas, aunque derrotar a los jefes de las primeras zonas (si es posible) puede resultar beneficioso para cuando alcancemos las zonas finales, plagadas de enemigos de gran resistencia que no podamos destruir fácilmente con un arma de baja potencia.

Aún con esto, llegar al núcleo y derrotar a Cruiser Tentron es factible incluso aunque solo hayamos visitado la mitad de todo el mapa. Obviamente si lo que buscamos es completarlo al 100%, cómo mínimo hará falta buscar y destruir a todos los jefes, así como encontrar todos los ordenadores para lograr el final verdadero.
Una vez hecho esto y destruido a Tentron, el juego ha sido completado. Ahora todo lo que queda es volver a jugar la aventura al nivel difícil, con enemigos más peligrosos, más resistentes y patrones más complejos pero la realidad es que la aventura ¡Es completamente diferente! Y es que tanto el mapa, la localización de los generadores, ordenadores y jefe va a cambiar.

Gracias a esto, el juego no recurre a un “lo mismo pero más difícil”, sino que se aprovecha de poder crear una nueva aventura en la que, pese a todo lo experimentado, aún tenemos que volver a aprender, ya que habrá algunas combinaciones de monstruos que antes no veíamos, y puesto que la localización de jefes y ordenadores cambia radicalmente, nos toca explorarlo todo una vez más.

También se desbloquea un modo infinito en el que los niveles se generan de manera aleatoria, encontrando banderas, ordenadores y otros elementos que nos reforzarán en lugar de derrotando a jefes. También una batalla de jefes uno contra otro contra el crono así como ciertas opciones extras y trucos que podemos lograr.
Si completamos el juego al nivel difícil, se desbloquea una última historia. Esta otra nueva aventura es más corta, habiendo solo la mitad de los jefes que en el juego principal, pero eso no hará que el juego sea más fácil, ya que también significa que habrá menos mejoras para nosotros y, combinado a patrones de proyectiles más complejos, morir una y otra vez va a ser la norma.

Esta otra historia tiene lugar en una nave llena de los esbirros de Tentron. Puesto que es una nave su mapa va a ser más lineal, por lo que hay mucha menos exploración a realizar en comparación, pero aún sigue habiendo pequeños fragmentos donde de los dos caminos posibles solo accederemos por uno hasta que consigamos la manera de desbloquear el segundo.

Con todo lo dicho, estamos frente a un juego fantástico. Para cualquier jugador promedio el nivel normal será más que satisfactorio; una gran jugabilidad, un control muy bueno y, pese a la ausencia de otros colores, nunca llegaremos a estar confusos a la hora de distinguir los elementos del juego.
Los toques de exploración (que con el mapa es difícil perderse) y los distintos niveles de dificultad, desembocando en nuevas aventuras hacen que queramos jugarlas ya que en ningún momento sentiremos que solo estamos repitiendo partida. Huelga decir que ya incluso el nivel difícil puede mostrar frustración incluso a los jugadores más avezados, pero nunca por ser un juego injusto; en su lugar nos picará para derrotar a esa combinación de enemigos tan moral o ese jefe final tan complejo que nos atormenta.

Este juego puede descargarse gratuitamente desde la página  oficial del autor:
http://www.remar.se/daniel/herocore.php

RESUMEN:


Juego: Hero Core.

Género: Acción y aventura.

Pros: Una jugabilidad muy simple, pero rápida. A veces hay que luchar, otras esquivar y otras explorar dando versatilidad al juego. Pese a solo utilizar blanco y negro, queda muy claro los elementos en el juego. Los niveles más difíciles de dificultad no reutilizan las combinaciones del nivel normal, logrando así que sintamos que estamos jugando una historia distinta.

martes, 3 de octubre de 2017

PRINCESS REMEDY IN A WORLD OF HURT

Para la siguiente entrada voy a comentar sobre un juego corto pero frenético, en donde enemigos y balas llueven por doquier. Este es el Princess Remedy In a World of Hurt.
La historia trata de una reciente graduada en la escuela de curación Saturnino que debe descender a “Hurtland” y curar a todo el mundo, ya que todos sufren enfermedades que han invadido su cuerpo y que solo nuestra joven Remedy puede solucionar.

Tan simple como eso, aterrizamos en el primer mundo, como si el mapa general de un RPG se tratase avanzamos hasta la ciudad más cercana y allí pronto veremos el panorama: un montón de personas de cabeza baja o malas caras pueblan las calles y las casas de la ciudad.
Al entrar en contacto con alguno de ellos nos dirán pequeños diálogos tales como “me encuentro mal” y que activarán automáticamente el “modo curación”, que consiste en nuestro personaje en un escenario cerrado (el tamaño de la pantalla) y una cantidad de enemigos repartidos por el escenario.

Con algo tan simple como los cuatro botones de acción moveremos a Remedy a la vez que dispararemos en la dirección en la que estemos mirando. Nuestros disparos los componen tiritas que golpearán a los enemigos y los irá destruyendo uno a uno a medida que les alcancemos.

Los enemigos, dependiendo del tipo contra el que nos enfrentemos (ya que no hay un orden en concreto para curar a los aldeanos) avanzarán directamente contra nosotros, lo harán de manera aleatoria disparando alguna que otra bala o tendrán otros patrones más marcados ya sea en vertical u horizontal mientras disparan proyectiles que les rodean, por ejemplo.
Si una bala nos impacta perdemos algo de la vida que tengamos, y si un enemigo choca con nosotros ambos sufriremos daños, pero en nuestro caso probablemente moriremos al instante o, en todo caso, nuestra salud bajará casi hasta cero.

Para ayudarnos en la tarea contamos con un frasco que podemos lanzar como si una bomba se tratase (y de hecho lo es, ya que explota). Esto dañará grupos de enemigos que estén juntos o destruirá ciertos bloques que bloquean nuestros disparos y nos impiden pasar.

Una vez que todos los enemigos han sido destruidos el personaje se habrá curado y nuestro personaje habrá ganado una bonificación de salud. Esto hará que para el siguiente enfrentamiento tengamos un poquito más de vida total y claro está, el agradecimiento de la persona que ahora está sana gracias a nosotros.
Aparte de los distintos personajes también habrá una serie de cofres importantes a recolectar. Estos contienen más bonificaciones de salud total, así como aumentar el daño de nuestros proyectiles (que cambiará de tiritas a píldoras o jeringuillas), poder disparar en abanico, regenerar nuestra salud más rápidamente o simplemente tener más frascos bombas para lanzar durante el modo curación.

Tras completar de curar a todos los miembros de la ciudad y abrir todos los cofres, es hora de pasar a la siguiente zona, normalmente bloqueada por un portal que nos indica muy claramente el número de corazones (salud total) que debemos conseguir antes de poder seguir avanzando.

Ya que exploramos la ciudad al 100% la puerta no va a ser un problema; la atravesaremos e iremos de lleno a la siguiente, repleta de nuevos enfermos que debemos curar, aumentando aún más nuestra salud máxima e incrementando nuestro poder.
Obviamente, el tipo de enemigos, cantidad y colocación de los mismos (u otros obstáculos) harán que el juego vaya progresando en dificultad, añadiendo nuevos patrones de movimientos o de disparos que llenarán la pantalla de proyectiles difíciles de esquivar (aún cuando por la cantidad de corazones recogidas aguantemos más golpes que al principio).

Aparte de algunos cofres aparentemente inaccesibles (aunque fijándose uno bien...) el juego no tiene mucho más en si. Solo curar personas que contienen diversos tipos de enemigos (aunque siempre en el mismo patrón) y, en el caso de que alguno se nos atragante, iremos a recoger algún cofre más que hayamos dejado o quizás mejor curar a otros antes, ya que ese par de corazones extra o aumentar el daño de nuestros ataques pueden ser la diferencia.
Lo que si que puede ocurrirnos es que llegados un punto la puerta para proseguir nos pida una cantidad de corazones, pero resulta que no tenemos suficientes. En este caso la única opción es regresar nuestros pasos y revisar algo que nos hayamos saltado, y es que es posible que no solo haya pueblos, sino alguna cueva o pequeña zona de un bosque con un par de enfermos y de cofres que no nos dimos cuenta en su momento.

Aún con esto el juego en si no es especialmente largo, con una duración no mayor de 20 o 25 minutos (dependiendo del nivel del jugador) ya que incluso cuando perdemos una pequeña pantalla “curación fallida” aparece y procedemos a intentarlo casi de inmediato.

Por otro lado hay ciertos secretos; uno provisto por la cantidad de finales (aunque solo se diferencian en pequeños cambios de texto) que se pueden conseguir y ciertos personajes muy especiales, como una mujer con el corazón roto que curare… ¿se puede curar un corazón roto con remedios tradicionales? o, por ejemplo, el “cofre celoso”, que se pone celoso si... descúbrelo tu mismo.
Como apunte final. Hay tres niveles de dificultad para elegir: En nivel normal muchos de los enemigos no dispararán nada contra nosotros, o si lo hacen el número de balas es muy bajo. En los otros niveles de dificultad el número de proyectiles en pantalla y la velocidad con la que se mueven aumentarán considerablemente.

Nota: El juego puede conseguirte gratuitamente desde la página de su creador: remar.se
RESUMEN:

Juego: Princess Remedy in a world of hurt.

Género: Disparos.

Pros: Jugabilidad rápida y sencilla. Mecánica simple pero que requiere de habilidad para curar satisfactoriamente a la gente. Diversos secretos y caminos ocultos que hay que explorar.